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Testimonios

Toñi y Jesús

Tras más de 8 años juntos, decidimos “formalizar” nuestra relación y casarnos. Vamos, teníamos ganas de demostrar públicamente nuestro amor celebrando una fiesta en la que todos los que queremos estuvieran presentes.

Lo que podría haber sido algo sencillo, al final se convirtió en una boda con el kit completo, así que, llegado el momento, y para no ser menos, quisimos que un profesional de la fotografía nos inmortalizara tan especial evento. Hicimos búsquedas por internet, cogimos referencias de amigos y familiares, y por supuesto visitamos decenas de páginas de fotógrafos de bodas. ¡Qué gran variedad de estilos! Algunos demasiado clásicos para nosotros; otros demasiado modernos (¿¿son fotos de novios o arte abstracto??), algunos mostraban web que nos transmitían mucha desconfianza … En fin, ¡qué difícil!

Quedamos con algunos en persona, pero siempre tuvimos la sensación de que no “conectábamos”; no encontrábamos la sintonía y confianza que algo tan difícil para nosotros como salir en una foto, nos podían dar. Seguro que son grandes profesionales, pero no estábamos “cómodos” con ellos.

Fue un familiar que nos pasó la referencia finalmente de Juan Antonio (Evan Guillén). Su trabajo en la web nos pareció justo el tipo de fotografía que buscábamos; un estilo que nos ofrecía un “compromiso” entre clásico y moderno, así como fotos de innegable calidad técnica. Así que nos acercamos a hablar con él; casi desde el principio la “conexión” fue instantánea; nos supo transmitir una sensación de comodidad, seguridad y tranquilidad que nos terminó de convencer. ¡Él era nuestro fotógrafo! Poco tiempo tardamos en decirle nuestro particular “SI, QUEREMOS”.

Pronto estuvimos perdiendo nuestro miedo ante la cámara, en una sesión de pre-boda que se hizo en un entorno que tenía un significado muy especial para nosotros. Su flexibilidad para elegir el escenario nos encantó. Aunque quizás elegimos un entorno con montañas que hizo que el sol se pusiera muy pronto, quizás demasiado. ¡Teníamos que haber comenzado antes, Juan Antonio! Pero fue una experiencia muy bonita, que nos trasladó desde detrás de la cámara (somos aficionados a la fotografía) a delante de ella, de una manera muy natural.

Y así, casi sin darnos cuenta, llegó el día de la boda. Ese día, Evan Guillén fue nuestro particular “reportero gráfico”; realmente su presencia y trabajo pasa desapercibido, pues su estilo nos muestra que quiere contar la historia de lo que ese día sucedió. Él no es el protagonista, sino nosotros. Claro que hay ciertas fotos de toda la vida, a las que le involucramos activamente, haciendo los clásicos “posados”; pero el resto del día apenas te das cuenta de que está ahí, atento a todo lo que sucede.

Hasta que llega el día en que te enseña las fotos, y ves que eso es justo lo que querías. Y finalmente cuando ves el álbum de foto descubres que hicimos bien en contar con él. Sientes el álbum como una pequeña obra de arte que refleja cómo nos casamos, como somos y como quisimos ser.

Gracias Evan Guillen.

Toñi y Jesús